LIBRO DE VISITAS

lunes, 29 de abril de 2013

29/04/2013

Este sábado último, como todos los sábados, hemos tenido una boda. Boda cuyo último invitado no se recogió hasta las 4 de la madrugada. Llegan a la recepción los novios acompañados de unos amigos. Mientras la novia me preguntaba la posibilidad de subir bebida a la habitación (cuya respuesta era negativa, no porque estuviera prohibido, sino porque no había ya servicio de habitaciones a esas horas), dos de los amigos estaban jugando con uno de los carros porta-maletas (a los que les tuve que llamar la atención).

Finalmente suben a la habitación (todos). Durante un rato oí barullo y subí, y estaban todos hablando en el pasillo. Les dije que no se podian quedar hablando en el pasillo y que se fueran a las habitaciones. Al momento de encontrarme con ellos, descubro que dos de ellos estaban fumando, y les recuerdo que no se puede fumar. Finalmente se van todos a la habitación de los novios. Cuando veo que la puerta se cierra, bajo a la recepción.

Poco después oigo de nuevo algo de barullo (más suave que la vez anterior) y subo de nuevo. Al asomarme al pasillo que iba hacia la habitación de los novios, me encuentro con una de las amigas en el resquicio de la puerta que da a la escalera de servicios, como hablando con alguien. Cuando llego, me encuentro al resto de amigos (esta vez, sin novios), hablando, fumando... Y COMIENDO. Sí, comiendo de los restos de una bandeja de room service que no se pudo recoger a tiempo. De nuevo les llamo la atención y les recuerdo que no se puede fumar. Y ahora es cuando viene la anécdota, ya que otra amiga (que estaba fumando) me responde:

- Pero aquí no hay moqueta.
- No, señorita. No se puede fumar DENTRO de todo el hotel.

sábado, 30 de marzo de 2013

30/03/2013

¡Hola, amigos! ¿Qué? ¿Me echábais de menos? Seguro que no.

No he actualizado casi nada porque, como ya habréis deducido, no hay nada que contar. Porque ya no ocurre casi nada importante que decir. Hasta anoche...

Acababa yo de comenzar el turno cuando llaman a la recepción desde una habitación:

- Mire, es que no hay chocolatinas en el minibar.

- No, caballero. Sólo hay refrescos.

- ¿Cómo que no hay? ¿Un hotel de esta categoría?

- Nunca ha habido chocolatinas en el minibar, caballero.

- ¿Y no hay forma de conseguir algo?

En ese momento le pregunto a un compañero si quedaba algún camarero en el hotel, ya que hacia un rato que habían terminado el turno. Pero no, ya se habían ido todos.

- Disculpe, caballero, pero la cocina está cerrada ya y no...

- ¡Esto es intolerable! ¡Yo, que soy hostelero, es la primera vez que me pasa! ¡Soy presidente de hostelería (pos oc) y voy a poner una hoja de reclamaciones!

Y cuelga.

Ya veis: va a rellenar una hoja de reclamaciones porque no hay chocolatinas en el minibar.

Como dijo el sabio: hay gente pa'tó.

PD: Esta noche hay que adelantar una hora el reloj. De nada.

sábado, 2 de febrero de 2013

02/02/2013

00.30 de la madrugada. Llamada de teléfono.

- ¿Buenas noches?

- Hola. Buenas noches. ¿Tienen habitaciones para esta noche?

- Sí.

- Somos 20 personas

-... (aquí el recepcionista reacciona, cambia el chip pensando que es una broma, y les sigue el juego). No, lo siento. Para tantas personas no nos quedan.

- (se oye al interlocutor siendo interrumpido por otra persona, que es la que se pone al teléfono). ¿Cuánto cuesta la habitación?

- €€€ sin desayuno

- ¿Y cuánto vale el desayuno?

- €€€

- ¿Y SPA? ¿Hay SPA en el hotel?

- Sí, tenemos SPA. Pero hay que reservar con antelación con nuestros compañeros del SPA.

- ¿Hay WIFI?

- Si. Tenemos WIFI gratuito en todo el hotel.

- ¿Y qué velocidad tiene?

-... (se confirma al recepcionista que es una broma)

- Quiero decir, ¿puedo bajarme cosas en el ordenador mientras duermo? (risas y cuelgan).

domingo, 6 de enero de 2013

06/01/2013

25/12/2012 23:30 horas.

- Buenas noches. Tenía una reserva.

- Claro, señor.

- ¿A qué hora abren mañana el SPA?

- Mañana está cerrado.

- ¿Cómo? Si hemos reservado la habitación por el SPA.

- ¿Y no le han avisado? Porque los compañeros han avisado a los clientes hace días.

- No.

*miro la reserva*

- Disculpe caballero, pero usted no tiene el SPA reservado.

- ¿Cómo que no? En internet vendían ustedes habitación con SPA incluido y así lo he reservado.
*vuelvo a mirar la reserva*

- En la reserva no aparece así reflejado *se la enseño* ¿Me puede enseñar su copia de la confirmación, por favor?

- Me la he dejado en casa. Además, he venido varias veces al hotel y siempre he cogido el SPA.

Ante esto, miro el ordenador y efectivamente en un cliente habitual, así que no me queda otra opción que pedirle disculpas por lo del SPA y decirle que puede reservarlo otro día sin ningún coste. Podría haberle dicho que reclamara a la agencia, pero seguro que los de la agencia habrían llamado al hotel para que añadiésemos el SPA sin coste.

* * * * * * * * * * * * * * *

04/01/2013 3:00 horas

Llega una pareja al hotel. Alegres. Muy alegres. Van al ascensor. Cuando llegan a la planta superior, se oye el típico murmullo de hablar y reír. Sobre todo reír. Subo para llamarles la atención y pedirles que se vayan a la habitación y me los encuentro tirados en el suelo (y él metiéndole mano a ella). Finalmente el compañero de seguridad y yo tuvimos que ayudarles a llegar a la habitación (que estaba al lado).

lunes, 24 de diciembre de 2012

22/12/12

Hola, ¿qué tal os ha ido el Fin del Mundo? ¿Ha habido extraterrestres o erupciones de volcanes? A mi me ha tocado trabajar la noche antes y después, por lo que me ha pillado la extinción de la Humanidad durmiendo. Pero al menos, me han ocurrido un par de cosas menos "apocalípticas". Os pongo en situación:

Hora: 7:20 de la mañana del 21 de diciembre.

Lugar: Hall-Recepción.

Protagonistas: Recepcionista, camarera y cliente.

Como acabo de indicaros, eran poco antes de las siete y media de la mañana (hora en que da comienzo el desayuno del hotel), y la compañera encargada de los desayunos se acercó a la recepción para... ¡qué narices!, para hablar los dos, ¿pasa algo?

Mientras estábamos en ello, veo bajar por las escaleras del hotel (justo en frente de la recepción, y por las que se accede a los pisos superiores de las habitaciones) a un cliente. Hasta ahí todo normal, ¿verdad? ¡Y si os dijera que el susodicho iba en calzos? Y camiseta. Decoroso y pudoroso el buen hombre, eso sí. Los dos le vemos bajar las escaleras, hasta el piso de abajo (donde tenemos los aseos, el acceso al garaje, la lavandería y las salas de reuniones para los grupos de empresa. Imaginaos la cara que se nos puso cuando le vemos bajar. Sobre todo por las (no)vestimentas. ¿A dónde irá? ¿Al baño? ¿No hay baño en las habitaciones? Eso me preguntó la compañera, medio en broma, medio en serio. Lo mismo el compañero estaba ocupando el baño de la habitación, o no funciona, pero si no funcionara, lo habría dicho en recepción a la que bajaba, ¿no? Cuando iba a ser la hora de abrir el comedor para los desayunos, la compañera se va, pero nos quedamos los dos con la mosca detrás de la oreja por este hombre, así que, si le veía subir, la avisaba con un telefonazo o algo, pero no hizo falta, porque la compañera se asomó por la recepción un momento, el momento justo en que este hombre emergía de las profundidades del hotel y volvía al piso superior donde tenía la habitación, no sin antes comentarnos "que había ido al baño".

Y esta noche (la siguiente), me llaman al teléfono (a la centralita, vamos). Me responde un cliente que acababa de entrar diciendo que no le abría la puerta. Nuestros teléfonos tienen identificador de llamada, por lo que sabemos si nos llaman de una habitación, de un departamento o si es una llamada externa. A mí me salía llamada externa. Vamos, que el hombre, por no acercarse a la recepción, llamó al teléfono desde su móvil. Un vago, vamos. Este hombre prefería gastarse dinero en vez de suela.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

12/12/2012

Buenas a todos!!!

Ya hacía mucho que no actualizaba, pero porque no había nada que contar. Hasta ahora.

Veréis:

Una de las tareas que realizo por la noche, casi al final, cuando ya está todo hecho, es revisar, a diario, los comentarios que realizan los clientes sobre el hotel en un par de páginas web. Y cuál es mi sorpresa al ver un comentario, cuya puntuación final es un notable, con comentarios positivos como que las habitaciones son grandes (una de las cosas que más gustan a nuestros clientes), pero la sorpresa viene ahora, en el comentario negativo. No es del tipo "el desayuno es escaso" o "el agua de la piscina es fría" (como apuntan algunos clientes), sino que este cliente, sin tapujos, nos suelta que "no piensa volver al hotel simplemente porque en las televisión de la habitación no se ve Intereconomía". TÓCATE LOS PIES, TIO CASIMIRO!!! Como melones de Villaconejos. Claro que sí, muy bien. Como esta ciudad está gobernada por "los totalitarios socialistas" todos aquí tenemos prohibido sintonizar canales como Intereconomía, 13TV o Libertad Digital (que son las tres cadenas que comenta el cliente). Siguiendo ese ejemplo, es como si yo dijera que no pienso ir a tal hotel porque no me gusta el color de las cortinas, o no pienso ir a cual hotel porque no me gusta cómo le queda el moño a la recepcionista.

Un poquito de seriedad, señores. Y de por favor.

Bueno, y dicho esto, me voy al fisio a ver si me puede dejar el culo derecho, que se ma quedado tan torcido que se ha vuelto del revés.

lunes, 26 de noviembre de 2012

25-11-2012

Sábado. Doce de la noche. Restaurante abierto. Normal. Pero no por bodas (siendo las fechas que son, es lógico que la gente se case menos), sino por un grupo que cenaba. Juerga. Normal, pero la música de la "disco" no era la que tanto me tenían acostumbrado. No había ni Bisbales, ni Chenoas, ni "modo retro" (ABBAs, Julio Iglesias, Raphaeles). No, lo que sonaba tenía un toque algo más... ¿cómo decirlo?... más agitanado. Y no, no es que pusieran toda la discografía de Pitingo, no. Lo que se oía era flamenco y gitaneo en todo su esplendor. Y el grupo, no era una reunión familiar de algún clan, no. Era un grupo de una reconocida firma nacional que me dejó con el culo torcío al oír la música del "baile" post-cena.