LIBRO DE VISITAS

sábado, 19 de noviembre de 2016

MASTERCHEF

¡Hola, queridos lectores! Hacía más de un año que no me pasaba por aquí, pero hoy tengo que contaros una nueva entrega del libro de visitas, ya que este verano vinieron del programa MasterChef Celebrity a grabar a mi ciudad y se alojaron en el hotel. Pero, como es lógico, no se podían hacer públicas las fotos hasta que no se emitiera el programa.

Bueno, pues el programa ya se ha emitido el programa, así que aquí os dejo las fotos: 







jueves, 10 de septiembre de 2015

09/09/2015

Gran momento, amigos míos. Qué gran momento (nótese el sarcasmo).

A eso de las 00:30 de la madrugada llega un matrimonio con dos hijos adolescentes (14 años). Efectivamente, tenían reserva hecha. Pido documentación. Me la entregan. Todo correcto. Cuando le devuelvo el DNI al padre, éste se me queda mirando. Yo, con el brazo extendido, el DNI en la mano.

- Déjalo en el mostrador. No me gusta coger las cosas directamente de la gente (El recepcionista teme que el cliente esté algo "tocao del ala")

Dejo el DNI en el mostrado de la recepción sin problema y sigo con la burocracia y el papeleo del check-in. Me preguntan un par de cosas más (algún sitio para comer algo y un evento que días más tarde se iba a celebrar en el hotel y que teníamos folletos en el mostrador). Entrego la llave y suben a la habitación.

Hasta aquí, todo correcto. Hasta que al poco baja el hombre hecho una furia

- ¿Cómo tienes el hotel hoy?
- ¿Perdón? (El recepcionista queda perplejo ante la pregunta y el tono de voz del cliente)
- Si tienes habitaciones libres.
(El recpecionista comienza a pensar que ha pasado algo con la habitación)
- Si, tengo habitaciones libres.
- ¿Y teniendo habitaciones libres me das ésta?
- Disculpe, caballero, pero las habitaciones se asignan el día antes y...
- Pues me vas a dar una habitación buena. Y con vistas a la piscina porque mañana vamos a pasar el día en la piscina. Y saldremos tarde porque así lo hemos hablado cuando hicimos la reserva (el reepcionista mira la reserva y no pone nada de que salgan más tarde de la hora). Y si alguien te pide de comer fuera, la ciudad estará cerrada para ti porque no tienes recursos. Tú no vales para trabajar en hoteles. Mañana vas a estar en la puta calle. Y me caes mal porque sí.

(Gracias señor. Yo también le quiero)

Al día siguiente, el hombre no pasó por recepción en todo el día. Sólo una vez, y porque es necesario para ir al salón del desayuno (y, según me contaron, tratando de esconderse).

Y esto es a lo que nos enfrentamos los recepcionistas muchas veces: gente que si ven algo que no les gusta (lo que sea, incluso siendo una nimiedad que se puede solucionar al momento), montan el gran escándalo, conm gritos, golpes y amenazas. No ven que es más fácil pedirlo de buenas maneras, con un "por favor" al principio y final de la petición. Nosotros no tenemos la culpa de que las vacaciones te sienten mal. La próxima vez, te quedas en tu casa. O, mejor aún, te pones cinco minutos a mi lado del mostrador y ya me cuentas. Con gente como este hombre se te quitan las ganas y la ilusión de este trabajo.

PD: Si vendes una escopeta, llámame 555-1234

lunes, 20 de julio de 2015

19/07/2015

Dos anécdotas pequeñitas de esa noche:

A las 4:00 de la madrugada aparece una pareja con dos niños pequeños. Tenían reserva en el hotel, por supuesto, y les pido los DNI. La mujer no sabía si lo había traído o no.

- No se preocupe, me vale el carné de conducir, o el pasaporte. Algún documento que la identifique.

-Voy al coche, a ver si lo tengo allí.

La mujer sale y, para hacer tiempo, voy tomando los datos del marido, el cual me dice:
-Me parece muy mal que mi mujer tenga que ir al coche a las cuatro de la mañana a por el bolso.
-Disculpe señor, pero en todos los hoteles del mundo siempre se pide la documentación de todos los que se van a alojar en la habitación.
- Aquí fichándonos como si fuésemos delincuentes y los verdaderos criminales, los políticos, andan sueltos por la calle como si nada.

Y yo pensando: ¡PERO ESTO A QUÉ VIENE!

Finalmente, la señora sí que traía el DNI y todos tan felices.


El segundo suceso fue algo más tarde, a eso de las seis de la mañana. Entra una pareja de novios. Pero novios de los que se acaban de casar, con traje y todo.
-Buenos días. Tenemos una reserva.
-¿A nombre de quién?
- Fulanito
(El recepcionista busca el nombre, pero no aparace en el sistema)
- Disculpe, pero no me aparece la reserva. ¿No estará a nombre de otra persona?
- Menganita.
- Tampoco lo tengo a ese nombre... Con un tercer nombre no estará, ¿verdad?
- No
- ¿Me permite la confirmación de la reserva, por favor?

Y el novio saca el móvil. Buscando en el mail, encuentra la confirmación (por internet). Efectivamente, entraba ese día (bueno, el día antes, el 18) pero, al buscar en el sistema el número de reserva, descubro que está cancelada en nuestro sistema. Busco la reserva en papel para saber el motivo y resulta que la tarjeta que dio no era válida. Así se hizo saber a la web por la que hizo la reserva, la cual avisa al momento al cliente de que tiene que dar otra tarjeta. Al no recibir respuesta pasados varios días, y tras varias veces intentando ponernos en contacto directo con el cliente sin resultado, acabamos cancelando la reserva. Así se lo expliqué al cliente, acabando con:

-La cancelación le tuvo que haber llegado al correo.

(El cliente revisa su correo)
-Sí, aquí está.

Y se tuvieron que ir a otro hotel, porque nosotros, además, esa noche estábamos llenos. No teníamos ninguna habitación libre.

Y por eso, amiguitos, yo siempre reviso el correo, por lo menos, una vez al día.

viernes, 20 de marzo de 2015

"FLIPYS" DE LA VIDA

Buenas... ¿Se pued*cof cof* Madre mía, qué de polvo hay en este blog. Claro, hace un año que no entro... Pero, si me permitís un momento que lo decente... *lo limpia*

Vale, ya está más presentable... ¡Hola y bienvenidos al renacimiento de este blog! ¿Me echábais de menos? Algunos seguro que sí. Y sí, tengo anécdota nueva, nada que ver con las anteriores (que se han repetido alguna durante este tiempo de inactividad).

Remontémonos a la noche del sábado pasado (14 de marzo). Al poco de empezar mi turno (a eso de las doce y media o una de la madrugada) llegan dos jóvenes (rondando la treintena) y se me acercan al mostrador de recepción. Uno de ellos, que ya venía bastante "leído" (como dice YellowMellow) y cojeando, me empieza a acosar a preguntas sobre nuestro SPA. Yo le respondo como buenamente puedo. El amigo (que se le notaba con mejor cara) se lo lleva al ascensor para subir a la habitación. Cuando suben oigo un gran ruido, como de algo de cristal rompiéndose. Como tengo el hall apagado de luces, y la cafetería al lado, pensé que un camarero (que estaban recogiendo ya para irse) se habría tropezado y vasos/botellas/loquesea por el suelo. Al asomarme, no hay nadie, y no hay nada roto, pero oigo murmullos encima de mí. Levanto la cabeza (en la zona de la cafetería, que es el hall del hotel, tenemos una zona no techada y se ven los pasillos de los pisos superiores) y veo a mi amigo el cojo metiéndose por el pasillo de la segunda planta, en dirección a las habitaciones. Lo primero que pensé fue "estos dos se han tropezaso y se han cargado un jarrón" (de los que adornan los pasillos). Subo a la segunda planta y en cuanto llego veo bastante humo. Me acerco (empezando a temer el origen del humo) y, sí, habían abierto un extintor. Y cuál es mi sorpresa al llegar a ese extintor que veo el suelo lleno de cristales. De una botella. Uno más uno, dos: los muy gañanes intentaron llenar una botella con el extintor.

Lo más divertido de todo es que el cojo era un novio que estaba de despedida de soltero. Ganas de dieron de coger los trozos de cristal y ponérselos en la misma puerta para que nada más abrirla por la mañana... ZAS

lunes, 14 de abril de 2014

14/04/2014

No sé qué ha pasado, pero ha sido retomar el blog y volver a ocurrir cosas, como:

Diez minutos antes de acabar el turno (7:50), se presenta una pareja de la policía preguntando por la habitación de un cliente hospedado. Lo primero que pensé era "le busca la Interpol por irse sin pagar de los hoteles", aunque más tarde pensé que "al tomarle los datos, a alguno de nosotros se le fue el dedo y cambio alguna cifra del DNI". A los veinte segundos (de reloj) llega otra pareja de la policia, y los cuatro se dirigen a la habitación del susodicho. Poco más se supo, salvo que justo cuando yo ya me iba, los cuatro policías también se iban del hotel, escoltando al cliente.

Y, para relajar la tensión, una anécdota más bonita:

Llama una clienta desde su habitación a recepción:

-Buenas noches. Le llamo desde la habitación 019. Les pedí que mañana nos despertaran, pero no recuerdo la hora que les dije. ¿Me lo pueden decir?
-Claro, señora *buscando en las anotaciones del día* Aquí tengo puesto que a las 7 y media.
-Gracias *cuelga*.

Si no te acuerdas de qué hora has pedido el despertador, pues sería que no tenías nada pensando que hacer para mañana. Vamos, digo yo, porque si tienes planes, tienes una idea muy aproximada del madrugón que te vas a dar, ¿no?

sábado, 29 de marzo de 2014

RETOMANDO EL BLOG

Hola a tod@s!!! ¿Qué tal? Hacía  mucho que no me pasaba por aquí (como unos cuatro o cinco meses). Seguro que os preguntábais qué habría pasado para que esto quedara estancado. ¿Me habría olvidado del blog? ¿Me habrían echado del hotel? ¿Me habría muerto? No. Simplemente, y como ya comenté en alguna que otra entrada anterior, no hay casi nada que contar, ya que, o ya no hay anécdotas, o las que hay son las de siempre, y para contar siempre lo mismo...

Pero hoy lo retomo, ya que hay nuevas anécdotas. Por ejemplo:

Clienta que se acerca a la recepción y te pide un mapa de ESPAÑA. No de la ciudad (como es lo acostumbrado) sino del país entero. ¿Por qué? Porque tenía que ir a Salamanca. Y el GPS no le funcionaba. "Pues en la autopista hay unos letreros mu bonicos que indican direcciones, ciudades y longitudes. De nada".

Dos clientes, en la recepción, hablando entre ellos, oigo la siguiente conversación:
- Habrá que hacer el check-out, ¿no?
- Yo ya lo hice ayer.
Nota informativa: el check-out es la salida del hotel. El cliente lo confundió con haber pagado la habitación. Y ese es el chiste.

29/12/2013

Lo que uno se encuentra en el parking del hotel...


lunes, 18 de noviembre de 2013

17/11/2013

Baja una cliente a la recepción por la noche, preguntando si está abierta la cafetería. Le respondo que no, que cerró y sube a la habitación. Al rato (pero al ratísimo) me llama desde la habitación diciendo que le ha desaparecido el móvil. Le hago ver todas las posibilidades posibles (si ha mirado bien la habitación, si lo guardó sin saberlo, incluso si lo tiene en la mano) y me dice que no, que es que alguien habrá entrado en su habitación y se lo ha quitado.

- Lo tenía cargando en la mesilla, y, al subir, desapareció. Sólo está el cargador.
- ¿Le dio la llave de la habitación a alguien?
- Que no, que ha sido en el MINUTO que he bajado a recepción y subir.
- ¿Se ha dejado la puerta abierta?
- Estaba cerrada.
- Pruebe a llamarse a sí misma.

Y ahí quedó la cosa. Media hora más tarde vuelve a llamar.

- Soy la señora de antes.
- ¿Ha encontrado ya el móvil?
- No. Y ha tenido que ser alguien del personal del hotel.
- Eso es imposible, porque ahora mismo estoy yo sólo en el hotel. No hay nadie más.
- No me mienta, que sé que tiene que haber alguien de mantenimiento

(Aclaración: nosotros no tenemos mantenimiento 24 horas, pero sí mantenimiento de guardia, en caso de que pase algo por la noche, llamar y en cinco minutos se presenta en el hotel)

- Ustedes tienen mi llave y han podido entrar.
- Yo le aseguro que nosotros NO tenemos su llave.
- Y una maestra.
- La maestra sólo hay una, y la tengo yo bajo llave.
- Porque usted sabe quién ha sido. Espero que sea honesto y profesional para, no decirme quién ha sido, pero sí que mañana, cuando baje a recepción a pagar la habitación, me devuelvan el móvil.

La mujer siguió dándome charla durante casi media hora más hasta que finalmente colgó (que era lo que yo quería), así que me subí a la habitación, llamé a la puerta y en cuanto me abrió le pedí el número de su móvil y llamé desde el mío.

- No, si está en silencio. En vibración.
- ¿Seguro que ha mirado BIEN por TODA la habitación?
- Pase y compruébelo.

Era lo que esperaba, que me dejara entrar. Con su permiso, revisé todos los cajones y todo el cuarto, mientras yo llamaba y rellamaba. De repente, en un momento de silencio, noto la vibración del móvil y me pongo a buscar. Finalmente apareció: debajo de la cama.

La mujer finalmente me dio las gracias (pero es raro que el móvil, de la mesilla, junto a la cabecera de la cama, acabara A LOS PIES de la cama) y no hubo más problemas (y m'alegro, oye).

domingo, 27 de octubre de 2013

26/10/2013

3.40 de la madrugada.

Llega una pareja alojada diciendo que el aire no sale caliente, sale frío. Al ir a la habitación, compruebo el termostato, y todo estaba correcto, pero el aire salía frío. Les comento que esperen cinco minutos por si tardara en calentarse, pero sigue saliendo frío así que le cambio de habitación (no sin antes comprobar que el aire funciona, y así es, sale caliente al momento). Pero el hombre me comenta que qué menos que cambiarle a una habitación con jacuzzi.

-Disculpe, pero es que ninguna de nuestras habitaciones dispone de jacuzzi.
-Pues en las fotos he visto que...
-Eso son bañeras de hidromasaje. Y sólo están en las suite.
-Pues nos podrían haber cambiado a una suite.
-Disculpe, pero todas las suites ya las tenemos asignadas para un grupo que entra mañana a primera hora.

El hombre terminó comentando que yo me he portado muy bien con él, que he sido muy majo, pero que pondrá una queja.

martes, 22 de octubre de 2013

BALNEARIOS DE LEYEDA

Aparaición del hotel en el programa "Balnearios de Leyenda" de TVCYL (Televisión Castilla y León) (A partir del minuto 30).




martes, 24 de septiembre de 2013

24/09/2013

Doce y media de la noche. Llegada de una pareja.

-Buenas noches. Tenemos una reserva.
-¿A nombre de..?
-Señor XXX

Efectivamente, era la llegada que faltaba por venir ese día. El proceso del checkin procede como siempre, pidiendo datos a los clientes, pasándolos al ordenador, imprimiendo la tarjeta y preparando la llave de la habitación. Se le informa de horarios del hotel y dónde queda la habitación.

La pareja sube a la habitación, pero al momento él baja a recepción.

-¿Por qué no va la llave? (creo que no he explicado que nuestras llaves son tarjetas electrónicas, no sé si me explico). Por cierto, todo esto desde la escalera que sube a las habitaciones, enfrente de la recepción.
- Disculpe, caballero. Ahora mismo le hago otra llave,- el recepcionista, raudo, prepara una nueva llave de la habitación.
- No. Quiero que me explique por qué no funciona la llave.
- Quizá la tuviera junto al móvil o las llaves electrónicas del coche o... Pero ahora mismo le hago otra, no se preocupe.
- Pues no pienso volver a la habitación, que está muy lejos.
- No se preocupe, que yo le acompaño.

Durante el "viaje" a la habitación, el cliente no para de sermonear al recepcionista. Llegan a la puerta de la habitación y el recepcionista prueba antes la llave del cliente (efectivamente, no abre) y prueba la suya (abre la puerta). Se la entrega al cliente, quedándose luego con la del cliente.

-Pues mañana pienso poner una hoja de reclamaciones.

Finalmente no la puso, seguramente porque no se acordaría. Por la resaca y tal.

domingo, 18 de agosto de 2013

18/08/2013

8 de la mañana (justo en el cambio de turno). Baja una pareja a desayunar y, al pasar por recepción:

- Disculpen, pero es que hay un señor durmiendo en mitad del pasillo.

Las caras de mi compañera y mía eran todo un poema.

- ¿En qué planta?

- En la primera. Pero aún respira, ¿eh?

La pareja va a desayunar y yo subo a mirar. Y efectivamente, ahí estaba el buen hombre durmiendo la mona que se pilló la noche antes. Entre mi compañera y yo tratando de despertarle. Cuando lo conseguimos, le preguntamos la habitación. El hombre, aún medio dormido, nos la dice (que era justo delante de donde se quedó) y entró.

Y el hombre tuvo la suerte de que mi móvil estaba apagado, que, si no, le habría hecho una foto (eso sí, una foto a lo Cuore: con cara pixelada y ARGH's señalándole).

jueves, 15 de agosto de 2013

15/08/2013

*Llamada de teléfono*

- Buenas noches, quisiera hacer una reserva para el viernes.

- Por supuesto. ¿Nombre, por favor?

Mientras el recepcionista apunta el nombre del cliente:

- ¿El SPA está incluído en la habitación?

-No, es aparte.

-¿Y la piscina exterior?

-Es gratuita.

-Muchas gracias.

Y el cliente cuelga.

Efectivamente. No pude ni decirle el precio de la habitación ni tampoco pude pedirle más datos (necesarios para hacer la reserva), así que me imagino al pobre hombre llegar al hotel el día y que no haya reserva. Y cuando la compañera le diga que es porque no dio ningún dato para poder hacer la reserva, la cara del hombre será épica.

lunes, 5 de agosto de 2013

SORPRESA

¡Buenos días/tardes/noches! (Elíjase según el momento de la lectura).

Hacía ya bastante que no actualizaba, ¿verdad? Y he tenido mis razones: poco o nada que contar unido a que hace poco he estado de vacaciones, pero ya he vuelto y tengo una sorpresa para todos vosotros. Pero antes, debo contaros la excusa más ¿surrealista? para no firmar un ticket de nuestra cafetería. Ya sabéis que los clientes de un hotel, cuando hacen uso de la cafetería/restaurante del mismo, pueden pagar de dos maneras: al momento o cargándolo a la habitación (siendo pagado el día de salida junto a la habitación). Los que optan por el segundo método, el camarero le hace entrega de un ticket que el cliente ha de firmar (a modo de visto bueno para cargarlo a la habitación). Luego, el recepcionista de noche (o sea, yo) ha de comprobar la firma del ticket con la del cliente cuando hizo el check-in (registro a la llegada al hotel) y que sea la misma (porque el cliente puede haberse confundido de habitación a la hora de decírselo al camarero para hacer el cargo).

Bueno, pues tras esta parrafada, os cuento que la otra noche, revisando los tickets del día, compruebo que uno de los tickets, no sólo no estaba firmado, sino que la camarera que atendió al cliente anotó que el cliente no firmó "por motivos religiosos". ¿Qué religión es esa que no puedes firmar un ticket? Luego me enteré de que el cliente era judío, y el día era "sabbath". Yo sé que los judíos, en sabbath, no pueden ni deben realizar ciertos actos, como trabajar, o firmar ciertos documentos, pero, ¿un ticket de una cafetería? ¿Y tampoco pueden tocar los interruptores de la luz? (o eso me contaron). Bueno, agradezco que me aclaréis estos puntos porque reconozco ser bastante inculto al respecto. Pero es que, a primera vista, me pareció muy surrealista.

Y ahora, ya, por fín, LA SORPRESA. Una sorpresa digna del libro de visitas (uy, se me escapó una pista). ¿Preparados?



Sí, se trata del señor Rafael Martos, conocido artísticamente como Raphael, que se alojó en el hotel la noche en que hizo un concierto en el cercano municipio de La Granja de San Ildefonso. Un hombre muy majo, simpático y agradable, que no sólo aceptó hacerse la foto, sino que también tuvo la gentileza de firmarme un disco (quitándome así una espinita que yo tenía clavada desde hace dos años).


viernes, 5 de julio de 2013

05/07/2013

Hace tres noches. Llega una familia al comienzo de mi turno. Ingleses. El cabeza de familia habla conmigo:

- Es la primera vez que conduzco en España, pero un conductor me ha pitado cuando estaba parado en el semáforo en ámbar. Porque el rojo es para parar y el verde para seguir, ¿no?

- Sí, así es.

Estuve por preguntarle si era inglés, por aquello de que allí conducen por la izquierda y aquí por la derecha. Pero lo curioso es que el hombre parecía que me echaba la culpa.

Más tarde, baja a la recepción con su portátil. No cogía el Wifi. Pero es que lo deja en plan enojado, como si yo tuviera la culpa de todo lo malo que le pasara. Meto yo de nuevo la contraseña (por si el hombre lo había metido mal). Pero luego me doy cuenta de que no puede meter todos los caracteres. Me fijo que hay un link debajo de la casilla de la contraseña. Clico. Mensaje de "compartir archivos". "No". "Conectado a red wifi pública". Meto contraseña. Completa. "OK". "Conectado". Y ya está.

- ¿Qué ha hecho?

- Parece ser que su ordenador no acepta contraseñas de más de 8 caracteres (la contraseña de nuestro Wifi tiene más de 8). Me fijé en un mensaje que había al lado y ya acepta contraseñas de más caracteres.

Y el hombre pone cara de entenderlo. Pero se fue a su habitación.

Buen hombre, si se ha comprado usted un ordenador, mírelo bien todo. Y léase las instrucciones. Gracias.

martes, 2 de julio de 2013

02/07/2013

Tras acabar una boda hace un par de sábados, hacia las 5 de la mañana, aparece un grupo de seis personas en recepción.

- ¿A qué hora hay que dejar la habitación?

- A las 12.

- ¿Podemos dejarla más tarde?

El recepcionista mira en el ordenador la ocupación del hotel para el día siguiente.

-Sí, claro. Pueden disponer de la habitación hasta las 5 de la tarde si reservan mesa para comer en el restaurante. ¿Cuántos van a ser?

-Somos seis personas.

-¿Y a qué hora quieren reservar la mesa?

-No sé. Cuando bajemos.

-Es que necesito una hora aproximada.

-Lo que queremos es que no nos molesten mientras dormimos.

PUES PONES EL CARTELITO DE NO MOLESTAR, HIJA MÍA.

domingo, 16 de junio de 2013

16/06/2013

(Dedicado a @CucudruluDundee, que me ha amenazado para que actualice)

Realmente, esto no me ha pasado a mí, sino a una compañera:

Sábado por la tarde. Aparece una señora en Recepción, gritando a pleno pulmón:

- ¿¿¿DÓNDE HAY UN TELÉFONO PÚBLICO???

La reacción de mi compañera os la podéis imaginar.

- ¿Disculpe?

- ¡¡¡QUIERO HACER UNA LLAMADA!!!

Sí. La mujer  estuvo todo el rato gritando.

- Puede usar ese teléfono (señalando uno que tenemos en recepción, para los clientes).

- ¿¿¿CUÁNTO CUESTA???

- No lo sé. Hasta que no haga usted la llamada, no sé cuánto la costará (no, no sabemos el coste del minuto).

- ¡¡¡YO QUIERO UNO GRATIS!!!

- Pues puede llamar desde el nuestro, que no le cuesta nada.

- ¿¿¿Y CÓMO SÉ QUE ES GRATIS???

- Porque se lo digo yo.

- ¿¿¿Y CÓMO SÉ YO QUE LUEGO NO VAS A ESTAR DETRÁS DE MÍ PIDIÉNDOME QUE TE PAGUE LA LLAMADA??? ¡¡¡NO ME FIO DE TI!!!

Y la señora se fue.

Fin.

martes, 28 de mayo de 2013

LIBRO DE VISITAS (25/02/2013)


Arancha de Benito (perdón por lo mal que sale la foto, pero a mi cámara le dio por hacerla sin flash, y sin flash salen movidas)




Luján Argüelles

lunes, 29 de abril de 2013

29/04/2013

Este sábado último, como todos los sábados, hemos tenido una boda. Boda cuyo último invitado no se recogió hasta las 4 de la madrugada. Llegan a la recepción los novios acompañados de unos amigos. Mientras la novia me preguntaba la posibilidad de subir bebida a la habitación (cuya respuesta era negativa, no porque estuviera prohibido, sino porque no había ya servicio de habitaciones a esas horas), dos de los amigos estaban jugando con uno de los carros porta-maletas (a los que les tuve que llamar la atención).

Finalmente suben a la habitación (todos). Durante un rato oí barullo y subí, y estaban todos hablando en el pasillo. Les dije que no se podian quedar hablando en el pasillo y que se fueran a las habitaciones. Al momento de encontrarme con ellos, descubro que dos de ellos estaban fumando, y les recuerdo que no se puede fumar. Finalmente se van todos a la habitación de los novios. Cuando veo que la puerta se cierra, bajo a la recepción.

Poco después oigo de nuevo algo de barullo (más suave que la vez anterior) y subo de nuevo. Al asomarme al pasillo que iba hacia la habitación de los novios, me encuentro con una de las amigas en el resquicio de la puerta que da a la escalera de servicios, como hablando con alguien. Cuando llego, me encuentro al resto de amigos (esta vez, sin novios), hablando, fumando... Y COMIENDO. Sí, comiendo de los restos de una bandeja de room service que no se pudo recoger a tiempo. De nuevo les llamo la atención y les recuerdo que no se puede fumar. Y ahora es cuando viene la anécdota, ya que otra amiga (que estaba fumando) me responde:

- Pero aquí no hay moqueta.
- No, señorita. No se puede fumar DENTRO de todo el hotel.

sábado, 30 de marzo de 2013

30/03/2013

¡Hola, amigos! ¿Qué? ¿Me echábais de menos? Seguro que no.

No he actualizado casi nada porque, como ya habréis deducido, no hay nada que contar. Porque ya no ocurre casi nada importante que decir. Hasta anoche...

Acababa yo de comenzar el turno cuando llaman a la recepción desde una habitación:

- Mire, es que no hay chocolatinas en el minibar.

- No, caballero. Sólo hay refrescos.

- ¿Cómo que no hay? ¿Un hotel de esta categoría?

- Nunca ha habido chocolatinas en el minibar, caballero.

- ¿Y no hay forma de conseguir algo?

En ese momento le pregunto a un compañero si quedaba algún camarero en el hotel, ya que hacia un rato que habían terminado el turno. Pero no, ya se habían ido todos.

- Disculpe, caballero, pero la cocina está cerrada ya y no...

- ¡Esto es intolerable! ¡Yo, que soy hostelero, es la primera vez que me pasa! ¡Soy presidente de hostelería (pos oc) y voy a poner una hoja de reclamaciones!

Y cuelga.

Ya veis: va a rellenar una hoja de reclamaciones porque no hay chocolatinas en el minibar.

Como dijo el sabio: hay gente pa'tó.

PD: Esta noche hay que adelantar una hora el reloj. De nada.